Se partió de una estructura de cama KRITTER de IKEA, que se transformó mediante la incorporación de cajones de almacenamiento, adaptados y modificados para ajustarse a las dimensiones de la cama. Asimismo, se revistieron los laterales y el respaldo con madera de pino tintada, aportando continuidad estética y un acabado personalizado.
Para mejorar la comodidad, se utilizaron almohadas de IKEA como apoyo para la espalda. Tanto los cojines como el colchón se confeccionaron con fundas a medida, empleando una tela cuidadosamente seleccionada en función de las necesidades y características del espacio.
El resultado es una pieza de mobiliario personalizada que combina funcionalidad, confort y diseño.
KRITTER Estructura cama blanca 70x160 cm